Ante la negativa de la oposición y supuestos aliados de la Cuarta Transformación en el Congreso de la Unión, la Presidenta de la República ha convocado nuevamente a los legisladores que en campaña se comprometieron con el pueblo a continuar con la revolución de las conciencias para que analicen y aprueben un dictamen que tiene como objeto reducir privilegios y fortalecer la revocación de mandato. Este dictamen ha sido popularmente conocido como Plan B.
Ante el cuestionamiento público a los aparentes aliados, éstos últimos se apresuraron a adquirir el compromiso de impulsar el Plan B propuesto por la Presidenta Sheinbaum. Sin embargo, nuevamente están algunos de ellos poniendo en tela de juicio sus propias palabras al objetar la manera del fortalecimiento de la revocación de mandato, dejando de lado el objetivo de este dictamen que es: “En este sentido, la revocación de mandato, la limitación de percepciones de altos mandos y la redefinición de la integración de los ayuntamientos no constituyen acciones aisladas. Son componentes orientados a fortalecer el vínculo entre gobernantes y ciudadanía, reducir asimetrías en el ejercicio del poder, y asegurar que la función pública se desempeñe bajo criterios de austeridad, proporcionalidad y rendición de cuentas”.
La oposición y algunos aliados manifiestan una nueva inconformidad ante la muy posible concurrencia del Proceso Electoral Ordinario 2026-2027 con el Proceso de Revocación de Mandato. El debate está puesto en la propuesta de Modificaciones al Artículo 35 de la Constitución Política de lo Estados Unidos Mexicanos del Plan B (Tabla 1):
Tabla 1. Modificaciones al Artículo 35 de la CPEUM propuestos en el Dictamen del Plan B que generan inconformidad en la oposición y algunos aliados:
| TEXTO VIGENTE | PROPUESTA DE MODIFICACIÓN |
| 3o. Se realizará mediante votación libre, directa y secreta de ciudadanos y ciudadanas inscritos en la lista nominal, el domingo siguiente a los noventa días posteriores a la convocatoria y en fecha no coincidente con las jornadas electorales, federal o locales. | 3o. Se realizará mediante votación libre, directa y secreta de ciudadanos y ciudadanas inscritos en la lista nominal, el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de ejercicio. |
| Sin correlativo. | La persona sujeta a revocación podrá difundir el proceso y promover el voto a su favor en los términos que establezca la ley de la materia. |
| 7º. Queda prohibido el uso de recursos públicos para la recolección de firmas así como con fines de promoción y propaganda relacionados con los procesos de revocación de mandato. | 7o. Queda prohibido el uso de recursos públicos para la recolección de firmas, uso de tiempos oficiales, así como la contratación de propaganda con fines de promoción y difusión relacionados con los procesos de revocación de mandato. |
| Durante el tiempo que comprende el proceso de revocación de mandato, desde la convocatoria y hasta la conclusión de la jornada, deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación de toda propaganda gubernamental de cualquier orden de gobierno. | Durante los sesenta días anteriores a la jornada para la revocación de mandato deberá suspenderse la difusión en los medios de comunicación de toda propaganda gubernamental de cualquier orden de gobierno. |
Fuente: Proyecto de Dictamen de las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos, a la Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se Reforman y Adicionan Diversas Disposiciones de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos con el Objeto de Reducir Privilegios y Fortalecer la Revocación de Mandato (Página 15).
Con esta propuesta se reafirma la audacia política de la Presidencia de la República que ha consistido, básicamente, en alinear los intereses de la gente con la Cuarta Transformación. Empatar el Proceso Ordinario con el Proceso de Revocación de Mandato es una táctica que permitirá ahorrar erario, incrementar recorridos de la Dra. Sheinbaum en territorio y apuntalar aún más a la Cuarta Transformación en año electoral. Si es aprobada, gana la Presidencia; si no es aprobada, pierde la oposición y quienes no simpatizan con el Plan B. Se demuestra una vez más que la mejor táctica política (y electoral) es obedecer el mandato de las mayorías.