Con motivo del proceso interno para llevar a cabo la selección de la Coordinación de los Comités en Defensa de la 4T en diversas entidades de la república, el Comité Editorial de esta instancia de comunicación ha determinado pertinente compartir el siguiente documento presentado por la aspirante a esta responsabilidad en Michoacán, Fabiola Alanís, al ser un documento que puede resultar de interés público para las y los michoacanos, por tratarse de la aspirante mejor posicionada en las encuestas del partido mayoritario:
Morelia, Michoacán, a 27 de julio de 2026
CARTA A LA MILITANCIA DE MORENA
A la militancia de MORENA, al pueblo de Michoacán y a la opinión pública:
Compañeras y compañeros:
Nuestro movimiento vive un momento decisivo. Las fuerzas conservadoras observan cada diferencia interna y buscan convertirla en una oportunidad para confundir al pueblo, debilitar la esperanza y recuperar los privilegios que durante décadas concentraron en unas cuantas manos. Frente a esa ofensiva, nuestra mayor fortaleza es la unidad consciente de quienes compartimos una historia, unos principios y una responsabilidad con Michoacán.
Hace quince años comenzamos a organizar un partido-movimiento que nació de las plazas, los caminos, las comunidades y las luchas de millones de mexicanas y mexicanos. Morena surgió de la voluntad de transformar pacíficamente la vida pública; de poner el poder al servicio de la gente; de hacer de la democracia, la justicia social y la igualdad una forma de gobierno. En Michoacán, esa convicción tiene raíces profundas: somos herederas y herederos de Morelos, Gertrudis Bocanegra, Melchor Ocampo y Lázaro Cárdenas, mujeres y hombres que colocaron la soberanía, la libertad y el bienestar del pueblo por encima de cualquier interés personal.
Ese origen nos impone una medida clara. Cada decisión debe responder al pueblo; cada aspiración debe encontrar su lugar dentro del proyecto colectivo; cada responsabilidad pública debe ejercerse con apego a los principios de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo. La unidad que hoy necesitamos nace de esa lealtad a nuestras causas y de la certeza de que el movimiento siempre está por encima de cualquier persona o grupo.
Andrés Manuel López Obrador nos enseñó con la palabra y con el ejemplo que la Transformación sólo puede avanzar con el pueblo organizado. También nos recordó que las aspiraciones, por legítimas y sinceras que sean, adquieren sentido cuando sirven al proyecto de nación. Esa enseñanza conserva toda su vigencia. El pueblo nos trajo hasta aquí, el pueblo ha sostenido a la Cuarta Transformación y el pueblo debe seguir siendo quien oriente nuestras decisiones.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha honrado ese legado con firmeza, serenidad y convicción. Bajo su liderazgo avanza el Segundo Piso de la Transformación: se amplían los derechos, se defiende la soberanía nacional y se mantiene como principio rector que, por el bien de todos, primero los pobres. Respaldarla exige un movimiento unido, organizado y cercano a la gente; un movimiento capaz de convertir sus principios en bienestar, justicia y resultados para el pueblo.
En Morena hay compañeras y compañeros con trayectorias, experiencias y puntos de vista distintos. Esa pluralidad fortalece nuestro movimiento cuando se expresa con respeto y se conduce por cauces democráticos. Los procesos que vienen nos exigen madurez: dialogar de frente, cuidar la palabra, respetar las reglas, confiar en el pueblo, reconocer los resultados y sumar a todas y todos a la tarea común. Después de cada decisión debe permanecer intacta la convicción que nos reunió desde el origen.
La unidad también se demuestra en la conducta cotidiana: evitar descalificaciones, rechazar rumores y campañas que dañan al movimiento, y reconocer el trabajo aportado desde distintas trincheras. También exige generosidad para que nadie quede fuera y mantener abiertas las puertas de Morena a la militancia que ha caminado durante años, a las nuevas generaciones y a todas las personas que desean participar con honestidad en la transformación de Michoacán.
Las fuerzas conservadoras conocen la fuerza de un Morena unido. Intentarán presentar cualquier desacuerdo como ruptura, alimentar agravios y sembrar desconfianza para abrir paso al regreso de los privilegios, las decisiones de cúpula y el abandono de las mayorías. Nuestra respuesta debe estar a la altura de la historia: organización, principios, cercanía con el pueblo y una agenda concentrada en sus necesidades.
Michoacán necesita que recorramos sus comunidades y escuchemos a sus pueblos originarios, a las mujeres, a las juventudes, a las y los trabajadores, a quienes producen en el campo y a quienes tuvieron que migrar. La política debe atender su propósito más alto: resolver problemas, garantizar derechos y mejorar la vida de la gente. La unidad adquiere sentido cuando nos permite trabajar con mayor fuerza por la paz, el bienestar, la igualdad y un futuro con oportunidades para todas y todos.
De mi parte, seguiré actuando con honestidad, responsabilidad y respeto. Continuaré recorriendo Michoacán, escuchando al pueblo, cumpliendo con las tareas que me han sido encomendadas y aportando a la unidad de nuestro movimiento. Este momento demanda generosidad, firmeza en los principios y plena disposición para sumar. El pueblo merece que estemos a la altura de su confianza.
Por el futuro de Michoacán, por la continuidad de la Cuarta Transformación y por la expansión de los derechos, hago un llamado sincero a cerrar filas en torno a nuestros principios, a respaldar a la presidenta Claudia Sheinbaum y a fortalecer la organización en cada municipio, comunidad y colonia. Mantengamos el rumbo que nos dio origen y hagamos de la unidad una fuerza al servicio del pueblo.
La fortaleza de Morena reside en su militancia y en el pueblo organizado. Si caminamos con honestidad, respeto y amor por Michoacán, la transformación seguirá avanzando.
Sólo el pueblo puede salvar al pueblo.
Sólo el pueblo organizado puede salvar a la nación.
Con el compromiso de siempre,
Fabiola Alanís