El cambio climático es ya una realidad que impacta la vida cotidiana, la estabilidad social y la economía global. Así se puso de manifiesto en el panel “Desarrollo y Bienestar con Cuidado al Medio Ambiente”, realizado con la participación de los doctores Arturo Chacón Torres, profesor investigador del INIRENA-UMSNH, y Luis Bernardo López Sosa, investigador de la UNAM y de la UIIM.
El encuentro, coordinado por Kathy Martínez Rosas y Catalina Rosas Monge, con la colaboración de Domingo Torres Lucio, Ana Pirch y Patricia Manríquez, tuvo como propósito analizar los retos ambientales y plantear alternativas sustentables que puedan aplicarse desde Michoacán.
Los grandes desafíos ambientales
Los especialistas señalaron que la humanidad enfrenta un escenario complejo: inundaciones, corrimientos de tierra, incendios forestales, sequías, tormentas más intensas, acidificación de los océanos, pérdida de infraestructura, desplazamientos forzados por el clima, derretimiento de glaciares, hambrunas, escasez de agua, pérdida de ecosistemas, nuevas enfermedades infecciosas y aumento del nivel del mar.
Estas grandes problemáticas generan consecuencias directas en la economía y la sociedad: volatilidad de bienes y servicios, dependencia de sociedades altamente tecnificadas, inestabilidad financiera, incertidumbre en los precios de los commodities, así como escenarios de inequidad, pobreza y rezago social.
Pensar global, actuar local
El panel insistió en que la salida a esta crisis pasa por la construcción de alternativas sustentables que respondan a necesidades locales, entre ellas:
- Sistemas energéticos limpios
- Ecotecnologías aplicables en comunidades rurales y urbanas
- Materiales sustentables en construcción y producción
- Planeación energética a mediano y largo plazo
- Manejo de residuos bajo esquemas de economía circular
La crisis del agua en México y en Michoacán
Uno de los ejes centrales del panel fue la escasez de agua. Entre las principales causas se destacaron el cambio climático, la disminución de lluvias, el alto consumo de agua embotellada, el desperdicio en la agricultura, la contaminación de cuerpos de agua, la gestión institucional deficiente y una huella hídrica excesiva.
En el caso de Michoacán, la riqueza hídrica es significativa: 11 lagos naturales, 270 embalses, 144 bordos, 44 ríos, 7 mil 345 manantiales con un gasto mayor a 100 litros por segundo y un aporte de 484 millones de metros cúbicos al año, además de 6 mil 630 pozos profundos. Sin embargo, se advirtió que los pozos del acuífero del norte ya se encuentran sobreexplotados.
Acciones de corto plazo
Los especialistas coincidieron en que se requieren medidas inmediatas para atender la crisis:
- Ordenamiento Ecológico Territorial Local
- Plan de manejo hidráulico eficiente
- Deslindes claros en zonas federales
- Saneamiento de aguas residuales
- Desarrollo de tecnologías apropiadas
- Fortalecimiento de la organización social
El panel concluyó que los retos ambientales no pueden enfrentarse únicamente desde lo global. Es necesario actuar de inmediato en lo local, con políticas sustentables y con la participación activa de las comunidades, si se busca garantizar un futuro con bienestar y equilibrio para las próximas generaciones.