Retomando las sabias palabras de Andrés Manuel López Obrador: «Solo el pueblo salva al pueblo» y «Solo el pueblo organizado puede salvar a la nación», hoy es muy importante llamar al pueblo a cerrar filas. La Patria nos necesita.
La locura sin límites de quien dirige el poder en EE. UU. ve a México y a los demás países de América Latina como su botín, al peor estilo de ese imperio que nos arrebató la mitad del territorio y que nos sigue invadiendo cuando y como le conviene.
Todo el mundo sabe que el tráfico de drogas, de armas, etc., está administrado por las agencias y los poderes económicos y financieros de ese país; pero, para disfrazar esa realidad, acusa de sus crímenes a los demás países y pretende justificar el uso de la fuerza bruta armada en donde y como se le ocurre.
Sin ninguna ley que respete, Trump secuestró al presidente legítimo de Venezuela y lo mantiene encarcelado, al tiempo que somete al pueblo de Cuba al infinito dolor de un bloqueo de más de 60 años que afecta la vida de millones de personas y, en el resto del continente, con todos los recursos a su alcance, compra candidat@s y financia las campañas de los peores personajes derechistas para controlar a toda la región.
Actualmente, la mira imperialista está fija en Brasil, que tiene elecciones presidenciales el 4 de octubre de este año, y en México, que elegirá en las urnas el 6 de junio de 2027 a 17 gobiernos estatales y a toda la Cámara de Diputados.
Estamos, entonces, en un momento complejo y de gran desafío, porque la derecha y sus socios extranjeros no pueden evitar que la 4T, con nuestra Presidenta Claudia Sheinbaum al frente, tenga la enorme popularidad y apoyo que rebasa el 75 % de aprobación, pero buscan descarrilar y aprovechar los procesos electorales estatales para conquistar espacios de representación con personas afines a ellos o cooptar, con los ilimitados recursos económicos que poseen, a quienes puedan servir a sus intereses.
En el escenario anterior, el contrapeso efectivo que tienen millones de simpatizantes de la 4T es su unidad y, ante ella, no hay recursos ni traiciones que valgan. La unidad del pueblo se convierte así en la prioridad política de nuestros días.
Hoy levantamos las banderas de la defensa de la Cuarta Transformación y sus logros con los programas sociales que ya disfrutan millones de familias, desde la gran obra de AMLO, y con los 100 compromisos que estableció nuestra presidenta. En estos años, se ampliarán y profundizarán esas conquistas sociales con el Plan México y el Plan Michoacán, impulsados por su gobierno y que promueven el desarrollo con paz y justicia para nuestro pueblo.
La unidad del pueblo michoacano hoy es por la defensa de la Transformación en Marcha y por nuestra Soberanía Nacional, amenazada nuevamente por el imperialismo y por sus cómplices de la derecha.
¡El pueblo unido jamás será vencido!