El Segundo Informe Presidencial es un acontecimiento que mueve todo el escenario político del país. Es imposible responder a él con indiferencia o subestimarlo.

La Dra. Claudia Sheinbaum está ofreciendo importantes resultados al pueblo de México, que es el interlocutor al que privilegia y atiende. Con este Segundo Informe a la Nación demuestra por qué ha alcanzado ya un nivel de aprobación superior al 75%, una cifra que asombra a propios y extraños.
El Informe es contundente respecto a los avances en los temas que más interesan a la población: seguridad, justicia, economía, empleo, salud, educación, vivienda, programas sociales y bienestar.
En ese marco, para nuestro Michoacán, la Presidenta de México puede presentar ya los avances del Plan Michoacán, diseñado a partir de sus 12 ejes sectoriales para impulsar una estrategia integral de desarrollo con justicia social que se mantendrá hasta 2030. Es un privilegio contar con un respaldo de esta magnitud, único en el país, que reporta ya resultados importantes en los rubros señalados.
Pero hay algo más: la especial atención y la presencia física del Gabinete Presidencial en el territorio michoacano, conviviendo y trabajando directamente con nuestro pueblo. Desde la época del general Lázaro Cárdenas no habíamos vivido la experiencia de un poder nacional tan cercano al territorio y comprometido con el servicio a las mayorías.
Pese a ello, los sectores minoritarios de la derecha, aunque cuentan con un gran poder económico y con una importante influencia en los medios de comunicación, no han logrado descarrilar el avance de la Cuarta Transformación. Adicionalmente, la Presidenta se ha anotado importantes triunfos políticos que no necesariamente aparecen en el Informe.
Frente a Estados Unidos, no ha permitido el avasallamiento que pretende el imperio en los campos de la seguridad, el comercio y la migración. Y si bien aquel gobierno se ha ensañado con la población migrante mediante las acciones del ICE, el Estado mexicano se ha empleado a fondo en su defensa y en el cobijo de quienes son forzados a regresar al país.
En política internacional, la Presidenta no ha dudado en ampliar las relaciones políticas y económicas con los países de los BRICS, así como con Europa y Asia. También ha defendido el derecho de Cuba a la autodeterminación y ha exigido el fin del bloqueo. Junto con Brasil, abandera la dignidad de la región frente al entreguismo y la abyección de los gobiernos de derecha que han surgido recientemente.
No es casual que un importante número de fuentes internacionales registre el liderazgo de la Presidenta mexicana en el turbulento escenario de nuestros días, marcado por las guerras y la debacle de las normas internacionales, frente a una lógica de fuerza y dominación que pretende imponerse como ley de la selva.
Estamos, además, en vísperas de la definición de las coordinaciones estatales de los Comités de Defensa de la Transformación y de cientos de liderazgos locales que fortalecerán la defensa de la Transformación y de la soberanía nacional. En este contexto, la solidez de la Presidencia de México augura un proceso electoral rumbo a la renovación de poderes en junio de 2027, con la capacidad de proseguir sin pausa la construcción del Segundo Piso de la Cuarta Transformación.
La derecha, interna y foránea, ya ha tenido que reconocer (con frustración y rechinar de dientes) que no logró provocar la división de las filas morenistas ni de sus aliados.
Corresponde ahora a las fuerzas de la Cuarta Transformación llevar a toda la población el contenido y los resultados de este Segundo Informe Presidencial, que es, sin duda, un triunfo del pueblo de México y, particularmente, del pueblo de Michoacán.