“En los últimos años los trabajadores se han dedicado a alcanzar beneficios personales y se han olvidado de hacer luchas colectivas, perdiendo la identidad de la lucha. Vivimos tiempos de transformación. En México, la nueva reforma laboral nos abrió la puerta a derechos fundamentales que por décadas fueron negados: la libre sindicación, la negociación colectiva auténtica, la democracia sindical. Pero no basta con que la ley lo diga. Es necesario vigilar que se cumpla. Que, en cada rincón del país, las y los trabajadores puedan organizarse sin miedo, sin presiones, sin simulaciones. ¡Esta lucha también es por ellas! Porque sin justicia para la mujer trabajadora, no hay justicia para nadie. En medio de esta lucha, no podemos dejar de mirar con firmeza y respeto a millones de mujeres trabajadoras que sostienen el país desde sus hogares y desde sus centros de trabajo. Mujeres que, muchas veces con doble o triple jornada, son responsables de la alimentación, la salud y la educación de sus familias. Sin reconocimiento, sin salario, sin descanso” Javier Maldonado, Líder Estatal de los Sindicatos y Organizaciones de la Asociación de Trabajadores del Estado de Michoacán (ATEM).
“En Michoacán, los derechos laborales del magisterio siguen en retroceso. No hay diálogo ni soluciones reales por parte de las autoridades educativas. La lucha sindical no es solo cobrar a tiempo: es dignificar la profesión docente. El SNTE se transformó y la CNTE surgió como respuesta auténtica, confluyendo ambas en el apoyo a AMLO. Aunque hubo avances con la 4T, persisten injusticias en la Ley USICAMM que obstaculizan la promoción y estabilidad laboral. Con Claudia Sheinbaum, el magisterio volvió a expresar su apoyo. Sin embargo, en Michoacán ni siquiera se ha iniciado el “primer piso” de la transformación educativa. ¡La lucha sigue!” Adhid Carreño Avilés, Docente.