El Consejo Nacional de Morena en su reciente asamblea tomó dos acuerdos históricos: por un lado, poner filtros políticos para el ingreso de los nuevos afiliados a fin de evitar la deformación del partido con personas ajenas o hasta contrarias a su proyecto histórico de transformación social en marcha. La afiliación de algunas personas con ese perfil encendió las alarmas y provocó que se estableciera esa medida a cargo de una comisión especial.
El otro acuerdo, igual o aún más importante, fue la construcción inmediata de los comités de defensa de la transformación prevista en el Estatuto en cada una de las secciones electorales del país. Con esa estructura es posible lograr que al cumplirse la meta de más de 10 millones de afiliados, el Partido no se desconfigure y resulte como otros partidos masivos que sólo quedan como agencias de colocaciones sin vida partidaria para sus miembros.
A tono con la tarea anterior, se plantean ya las tareas que deberán cubrir los comités seccionales para lograr que tales organismos, base fundamental del Partido no queden sólo en el papel como ha sucedido muchas veces.
Un Partido, masivo, organizado y con actividad política y social permanente en los sectores y territorios en los que hace su vida cotidiana la gente, sí garantiza la continuidad transexenal de la marcha transformadora que inició en el 2018. Con un Partido así, no habrá retrocesos graves como lo hemos visto en otros países y aún en México. Tal organización podrá resolver la pregunta clave sobre ¿quién y cómo logrará encabezar las nuevas etapas después de AMLO y Claudia?.
Aún más, sólo un partido organizado y disciplinado como el que se perfiló en la Asamblea del Consejo Nacional de Morena podrá dirigir a este país hacia las grandes metas de crecer con justicia social y con democracia, asegurando a las generaciones siguientes la consolidación de los logros de cada etapa para alcanzar el objetivo histórico de construir un país de iguales.
El tormentoso escenario internacional que estamos viviendo y el cual se prolongará todavía por un amplio período, dada la confrontación del poder imperial de EEUU con las fuerzas emergentes lideradas por los BRICS, demanda que la 4T cuente con un Partido como el que se planteó para dar todo el respaldo a quienes dirigen a este país desde la Presidencia de la República y en toda la estructura del poder del Estado.
El avance logrado con las elecciones en urnas de los tres poderes de la Unión dan toda la posibilidad de lograr que desde la mano firme del timón con la primera Presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum y el Partido Movimiento Morena enraizado en el seno de cada sector y territorio, México se convierta en un importante referente para la liberación de los pueblos.