Para resumir los términos y las consecuencias de la agresión de EEUU e Israel a Irán, aun cuando el proceso continúa en marcha, se plantea la perspectiva en las tesis siguientes:
- Desde su independencia en 1776, Estados Unidos -EEUU- ha estado en conflicto armado la mayor parte de su historia, con solo unos 25 años aproximadamente de paz total en más de dos siglos y medio; pero, a diferencia de los anteriores imperios, este sólo ganó los conflictos cuando avasalló a pueblos y países más débiles. En las dos guerras mundiales del siglo XX, se alió a las potencias europeas que llevaron el peso mayor de las contiendas y cuando Japón se rindió bajo el bombardeo atómico de EEUU, la URSS ya había derrotado al grueso del ejército japonés en Manchuria. El bombardeo atómico era innecesario como se ha documentado en diversas fuentes serias.
- El poderío de las fuerzas armadas de EEUU se concentra en el uso de la tecnología aeroespacial, naval y en las armas químicas y nucleares, pero, su ejército de tierra ya no se arriesga a confrontarse como antaño. Las lecciones de Vietnam y Afganistán -entre otras- han llevado a ese imperio a usar para sus agresiones, a personal mercenario o fuerzas locales aliadas. Cada vez menos puede reclutar en su propio país a los cientos de miles de combatientes que movilizó anteriorimente.
- Es evidente que en el caso del Medio Oriente, EEUU e Israel son una y la misma fuerza política, económica y militar que funciona como un imperio depredador sin ningún límite moral despertando el odio y la resistencia de millones de personas. El bombardeo orientado a civiles y a menores busca aterrorizar a la población, ya que no pueden destruir la infraestructura militar subterránea que tiene Irán en su extenso territorio. El asesinato incalificable del ejército estadounidense de 170 niñas iraníes en su escuela primaria es una muestra de ello.
- La preparación militar contemporánea del pueblo Iraní que data de la Revolución Islámica de 1978, lo ha convertido en un país con armas de última generación preparado para una guerra prolongada en alianza con Rusia y China. Eso lo hace ahora inconquistable a pesar del salvajismo extremo de la agresión sionista imperialista.
- La estrategia de Israel y EEUU de fracturar por dentro la fuerza política y militar de Irán asesinando a su líder y asfixiando económicamente a su pueblo para provocar un levantamiento y un cambio de régimen, demuestran la extrema ignorancia, soberbia y estupidez de los invasores.
- El daño profundo al pueblo iraní como resultado de la agresión no impidió la respuesta contundente de sus fuerzas militares y de sus aliados como Hezbollá en Líbano logrando la inmensa destrucción de la infraestructura militar industrial de Israel y la inutilización de las bases militares de EEUU en la región, además del impacto económico de efectos mundiales derivado del cierre del Estrecho de Ormuz, por donde pasa una porción decisiva del petróleo y gas indispensable para países europeos y asiáticos.
- La respuesta bélica y política de Irán y la imposibilidad de la alianza Israel y EEUU de lograr sus objetivos profundizando ha provocado una profunda crisis política del gobierno de Trump al interior de su propio país en un periodo electoral que renovará parte sustancial del Congreso con el riesgo de ser desplazado del poder. Por ello, el retiro de EEUU de la guerra de Irán es inminente con el consiguiente debilitamiento radical de Israel.
- El golpe recibido por EEUU por su fracaso de la incursión en Irán lo inhabilita como la fuerza determinante que era en Medio Oriente y más allá, agudiza la crisis del modelo de dominación de ese imperio mediante el uso de su poderío militar y profundiza su crisis política, económica y social dentro de ese país. Se mueve igualmente, el tablero geopolítico internacional acelerando la superación del proyecto histórico del poder unipolar de ese país.
- El resultado fallido de la incursión de EEUU en Medio Oriente repercutirá sin duda en un espacio mayor de acción de las fuerzas progresistas del mundo que buscan la construcción de un poder multipolar en todos los órdenes. Para América Latina y México, el escenario previsible representa la posibilidad de consolidar los proyectos de transformación social en países líderes como México, Brasil y Colombia debilitando a las fuerzas de la ultraderecha que han ganado terreno en varios países bajo la influencia activa y directa de Washington.