En medio de la guerra económica desatada por Donald Trump, mandatario de Estados Unidos, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, se reunió en Honduras con jefas y jefes de estado de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Ahí, hizo un llamado a la integración económica de la región por el bienestar y soberanía de las naciones
En Tegucigalpa, durante la Sesión Plenaria de la IX Cumbre de jefas y jefes de Estado y de Gobierno de la CELAC, Sheinbaum Pardo, propuso realizar una Cumbre por el bienestar económico de América Latina y el Caribe “para hacer realidad una mayor integración económica regional sobre la base de la prosperidad compartida y el respeto a nuestras soberanías. El comercio y el intercambio económico nos han unido por siglos en la búsqueda de la prosperidad de nuestra gente.
Con la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos prácticamente a todas las naciones como telón de fondo, Claudia Sheinbaum llamó al reconocimiento del potencial de Latinoamérica y el Caribe:
“Nuestra población, aún joven, alcanza los 663 millones de personas, con un producto interno bruto que suma cerca de 6.6 trillones de dólares. Somos la principal región exportadora neta de alimentos a nivel mundial. Nuestras tierras son todavía fértiles, pese a todo lo que ha ocurrido en nuestra historia para la agricultura. Contamos con más del 30 por ciento de los bosques primarios del planeta, 33 por ciento del agua dulce, casi 20 por ciento de las reservas mundiales de petróleo, al menos 25 por ciento de minerales estratégicos, y somos capaces de construir desarrollo con justicia y cuidado del medio ambiente, y mitigación y adaptación al cambio climático”.
Señaló que, desde México, se parte de una premisa básica: una región más unida es una región más fuerte que puede articular acciones de cooperación en comercio, educación, ciencia, desarrollo tecnológico, energías limpias, y conservación de la biodiversidad.
La Presidenta de México expuso ejemplos de cooperación e integración regional: la autosuficiencia alimentaria, que promueva el comercio de productos agropecuarios complementarios; la consolidación de un Plan de Autosuficiencia Sanitaria, que incluya una plataforma de agencias reguladoras que facilite la producción y reconocimiento mutuo de medicamentos fabricados en la región, las cadenas de suministro de equipamiento médico entre nuestros países. Así como la complementariedad a través de acuerdos comerciales, como una opción viable, real y posible. Aunado a la colaboración científica y el desarrollo tecnológico.
“Rechazamos el racismo, el clasismo, la violación a los derechos humanos y la criminalización de hermanos de nuestro continente que por alguna causa han tenido la necesidad de migrar hacia el Norte. También rechazamos, como lo ha hecho históricamente México, las sanciones y bloqueos comerciales que solo dañan el bienestar de los pueblos y no construyen regiones de paz y prosperidad”, puntualizó.
Destacó que la política exterior del Gobierno de México se caracteriza por la búsqueda de la paz y el diálogo para la resolución de los conflictos, así como el respeto a la autodeterminación de los pueblos.
“También es menester decirlo fuerte y claro: Rechazamos, como lo ha hecho históricamente México, las sanciones y bloqueos comerciales que solo dañan el bienestar de los pueblos y no construyen regiones de paz y prosperidad. No al bloqueo a Cuba. No al bloqueo a Venezuela. (…) Apoyamos la convocatoria para la realización de una reunión dedicada a la construcción de la paz en Haití”, dijo. “Jefas y Jefes de Estado y de gobierno, representantes de Gobiernos y de Estados: Como la primera mujer Presidenta de México, un país extraordinario, con un pueblo glorioso, les comparto que en México hemos aprendido que, frente a la adversidad, siempre la esperanza, y la esperanza hoy es la unidad. ¡Que viva América Latina y el Caribe!”, agregó.