Políticas de la 4T dirigidas a las juventudes en México

Anteriormente, la población joven fue discriminada, excluida y criminalizada. Hoy, el Gobierno de México, dirigido por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, terminó con estas prácticas dando pauta a la inclusión de todas las juventudes. La Cuarta Transformación (4T), encabezada por el gobierno federal desde 2018, ha priorizado políticas públicas orientadas a reducir la desigualdad y ampliar el acceso a oportunidades, pero también de su acercamiento a las nuevas tecnologías como espacio de interrelación y visibilización de sus preocupaciones y demandas sociales, políticas y culturales. Dentro de esta visión, los jóvenes son considerados un sector estratégico para el desarrollo social, económico y político del país.

Las políticas públicas enfocadas en la juventud mexicana tienen como objetivo principal garantizar el acceso a oportunidades y promover el desarrollo integral de las juventudes, buscado combinar equidad social con formación y oportunidades laborales, constituyendo un eje central de su agenda social. Estas políticas se centran en tres ejes fundamentales:

Educación a través de las becas (como “Jóvenes Escribiendo el Futuro”) que representan apoyos económicos a estudiantes de nivel básico, medio superior y superior para evitar la deserción escolar. La creación de universidades públicas gratuitas en zonas marginadas para ampliar la cobertura educativa y el impulso a la infraestructura escolar y la actualización de planes de estudio para el fortalecimiento de la educación media superior. Se busca asegurar el acceso, permanencia y conclusión de estudios en todos los niveles educativos. Además, se promueve la educación inclusiva, digital y con enfoque en habilidades para el siglo XXI. En 2025 se planea abrir 500,000 nuevos espacios, especialmente en zonas con rezago o alta incidencia delictiva, con una inversión estimada en 25,000 millones de pesos. Construir 20 nuevas preparatorias, ampliar 65 escuelas en 59 municipios y generar 40,000 nuevos espacios en nivel medio superior. Además, se anunció una inversión de 1,250 millones de pesos para construir 18 nuevos bachilleratos en 12 estados, generando 16,200 espacios, además de habilitar 10,500 espacios adicionales mediante conversiones y ampliaciones. Bajo el Plan Integral del Sistema Nacional de Bachillerato (Nueva Escuela Mexicana), se abrirán 200,000 nuevos espacios en preparatorias, se unificarán sistemas educativos y se fortalecerá la infraestructura y calidad docente.

Empleo y la capacitación con el programa Jóvenes Construyendo el Futuro (JCF), que vincula a jóvenes de 18 a 29 años con empresas, talleres o instituciones públicas para capacitación laboral durante 12 meses, una beca mensual ajustada al salario mínimo, así como seguro médico del IMSS. El apoyo a jóvenes emprendedores quienes tienen acceso a créditos y asesoría para iniciar negocios a través de programas de la Secretaría de Economía.

Prevención social y participación comunitaria, a través de programas deportivos y culturales comunitarios para alejar a jóvenes de contextos de violencia. Iniciativas de prevención del delito y adicciones en coordinación con la Secretaría de Seguridad y la Secretaría de Salud, promoviendo la salud integral para jóvenes. A través de la prevención de enfermedades y promoción de la salud, como la Prohibición de comida ultraprocesada (“chatarra”) en escuelas a partir de marzo de 2025 para prevenir obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas. Fortalecimiento de servicios médicos en escuelas públicas, incluyendo orientación nutricional y salud mental, con nuevos equipos multidisciplinarios. Campañas de salud sexual y reproductiva dirigidas a jóvenes, con énfasis en prevención de embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. Salud mental como prioridad. Se está impulsando un modelo nacional de atención comunitaria a la salud mental con centros de atención psicológica gratuitos. Capacitación de docentes y tutores en detección temprana de problemas emocionales y prevención del suicidio.

Cultura y expresión juvenil. Programa Nacional de Cultura Comunitaria, continuación y expansión de programas como “Jóvenes Unen al Barrio” que promueven el arte urbano, la danza, la música y el muralismo en zonas marginadas como herramientas de transformación social. Creación de centros culturales juveniles en colonias populares con actividades gratuitas o de bajo costo. Fomento a la producción artística joven, se otorgarán becas y estímulos a colectivos juveniles culturales independientes. Se promueven festivales culturales comunitarios, donde los jóvenes pueden mostrar su talento y fortalecer el tejido social. Bienestar social integral. Fortalecimiento de la red de apoyos, expansión de becas, apoyo a madres jóvenes y jóvenes en situación de calle o riesgo social. Apoyo a jóvenes con discapacidad o en condiciones de marginación.

Vivienda y espacios dignos, el gobierno planea construir viviendas accesibles para jóvenes, reconociendo su derecho a un hogar propio, incluso sin historial en Infonavit. Programa “Jóvenes Unen al Barrio”, extensión nacional de este programa exitoso iniciado en la Cd. de México, enfocado en la formación de promotores culturales y deportivos, reinserción social de jóvenes en riesgo o con antecedentes penales. Creación de redes comunitarias de apoyo. Cultura de paz y justicia cívica, promoción de mecanismos de mediación y resolución de conflictos en comunidades escolares, fortalecimiento de centros juveniles de mediación comunitaria. Participación juvenil en la prevención, los propios jóvenes son incorporados como agentes de cambio en brigadas de cultura de paz, arte comunitario y deporte. A través de la iniciativa Jóvenes por la Transformación, se capacita a jóvenes líderes para impulsar acciones preventivas desde sus comunidades.

Con el objetivo fundamental de garantizar el desarrollo integral de la juventud mexicana mediante la combinación de oportunidades educativas, capacitación laboral y acciones de inclusión social, buscando reducir la desigualdad y prevenir problemáticas como la deserción escolar, el desempleo juvenil y la violencia. Estas políticas buscan reducir factores de riesgo como la violencia, el consumo de drogas y la desintegración familiar. Se promueven espacios seguros de recreación, cultura y deporte, además de campañas de prevención y programas comunitarios que fomenten la participación juvenil y el fortalecimiento del tejido social. En conjunto, estas estrategias pretenden construir un entorno más equitativo para la juventud, reconociendo su papel central en el desarrollo presente y futuro del país

Se creó la Coordinación de Jóvenes por la Transformación, impulsando una agenda juvenil desde redes sociales, cultura, cambio climático y más; el lema: “La transformación es de jóvenes o no es transformación”. Asimismo, el seminario “Jóvenes Dialogando por el Segundo Piso de la Transformación” destacando la importancia de la participación activa de las y los jóvenes en el Plan México, el cual busca promover empleos dignos y crecimiento equitativo. La visión de la presidenta Claudia Sheinbaum busca articular el bienestar físico, mental, cultural y social de las juventudes, no solo mediante apoyos económicos, sino fortaleciendo la participación activa de los jóvenes en su comunidad, el acceso a la salud y la educación emocional, y la creación de entornos seguros, dignos y creativos.

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