México ha sido, en los últimos años, un país de paso, destino y retorno para millones de personas migrantes. El Instituto Nacional de Migración es la autoridad encargada de regular y supervisar este flujo, así como de proteger los derechos de quienes transitan por el país o buscan asentarse.
En su segundo año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una reforma al Instituto Nacional de Migración (INM) para convertirlo en el Instituto de Movilidad Humana y cambiar el enfoque de la política migratoria en México. La reforma busca dejar atrás un enfoque punitivo y redefinir la atención a las personas migrantes bajo criterios de derechos humanos y movilidad.
La iniciativa contempla no solo un cambio de nombre, sino una modificación legal para ampliar las funciones de la institución encargada de la política migratoria. El nuevo Instituto de Movilidad Humana tendría un mandato claro en materia de movilidad de personas y protección de derechos, sin perder las atribuciones actuales del INM.
La Presidenta explicó que el término “migración” puede resultar limitado, pues actualmente las personas se desplazan por diversos motivos. El concepto de “movilidad humana” busca abarcar este contexto y humanizar la función de la dependencia.
La iniciativa será enviada al Congreso de la Unión, donde deberá ser discutida y votada. En caso de ser aprobada, el INM cambiaría su denominación legal y operativa a Instituto de Movilidad Humana y sus funciones serían actualizadas conforme a la propuesta de la administración federal.
Como parte del Segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, destacan diversos datos. Como país de origen, destino, tránsito y retorno, entre octubre de 2024 y junio de 2026 se registraron más de 86 millones de entradas vía aérea, terrestre y marítima, lo que implicó fortalecer la protección de derechos, agilizar procesos y poner en el centro a las personas.
Según datos del Comisionado de Migración, desde el 20 de enero de 2025 a la fecha han sido repatriadas más de 280 mil personas mexicanas como parte de la política migratoria de Estados Unidos. Para garantizar su recibimiento y reincorporación, por instrucción de la Presidenta se puso en marcha la Estrategia Nacional de Repatriación México te Abraza.
A través de este programa se han brindado más de un millón 600 mil servicios a personas repatriadas. Se ofrece traslado, documentos, alimentación, afiliación a la seguridad social, acceso a programas y acompañamiento para la integración de nuestras paisanas y paisanos. México los recibe con dignidad.
Es conocido que millones de migrantes mexicanos viven en Estados Unidos y que la Presidenta ha mantenido una postura permanente de defensa hacia ellos. Ha reconocido la importancia de la comunidad migrante mexicana en la vida económica y social del país vecino y ha reiterado: “Estados Unidos no sería el país que es, si no fuera por las y los mexicanos que trabajan del otro lado de la frontera”.
Asimismo, ha confirmado el compromiso moral y político del Gobierno de México con la diáspora mexicana. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha destacado que las y los migrantes no solo envían remesas, sino que sostienen, desde el trabajo y la cultura, el vínculo entre México y Estados Unidos.
El Gobierno de México trabaja por una política que elimine las causas estructurales de la migración forzada mediante programas sociales, salud y empleo digno en los lugares de origen. La administración federal da continuidad a los principios de la Cuarta Transformación, orientando sus programas y políticas a la justicia social, el bienestar y la equidad territorial.
También se mantiene la promoción de una política exterior con enfoque humanista y la defensa de los derechos humanos de las y los mexicanos en el exterior, sin distinción de estatus migratorio.

La Presidenta ha incluido a las y los migrantes como parte fundamental del pueblo mexicano, dentro de una estrategia que los considera no como cifras, sino como personas con derechos y con voz en la vida pública del país.