Desde hace más de 150 años, el día 8 de marzo ha sido un día de lucha para las mujeres. El primer antecedente que tenemos es el de las obreras de la industria textil que, un 8 de marzo de 1857, decidieron manifestarse en las calles de Nueva York, demandando salarios más igualitarios y jornadas laborales dignas; sin embargo, la respuesta del gobierno fue la represión llevada a cabo por agentes policiacos. Cabe señalar que esto no detuvo su lucha y así fue como crearon el primer sindicato laboral de mujeres.
Después, en 1907, se llevó a cabo la primera Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas en Stuttgart, Alemania. Su principal objetivo era lograr el voto femenino; este movimiento fue fundado por Clara Zetkin, mujer dedicada a la literatura y a la política que luchó por la igualdad de los derechos de las mujeres, la educación, el trabajo y contra la guerra, y fundó la revista La Igualdad, que sirvió como uno de los canales de expresión en favor de las mujeres.
La historia nos hace recordar un triste momento en el que un incendio en la fábrica de confección de camisas Triangle Waist Co., ubicada en Nueva York, el 25 de marzo de 1911, culminó con la vida de 129 trabajadoras de entre 14 y 48 años de edad. La causa fue que los responsables de la fábrica cerraron todas las puertas de las escaleras con la excusa de evitar robos que se habían estado llevando a cabo en la zona; dicho incendio pudo provocarse por el mal estado de una de las máquinas de coser, y muchas trabajadoras, para intentar salvarse, se lanzaban desde el octavo, noveno y décimo piso del edificio.
El primer Día Internacional de la Mujer (1911) reunió a más de un millón de personas en Austria, Dinamarca, Alemania y Suiza a favor del sufragio y los derechos laborales de la mujer. En sus inicios, la conmemoración sirvió de protesta contra la Primera Guerra Mundial.
Por ejemplo, en Rusia, una gran manifestación liderada por mujeres exigió “¡pan y paz!”. Cuatro días más tarde, el zar abdicó. Actualmente, este día es fiesta nacional en Rusia, y hay especialistas que opinan que fue el detonante de la Revolución rusa.
Posteriormente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció oficialmente el 8 de marzo de 1975 como el Día Internacional de la Mujer. Es importante reconocer que los derechos humanos no son un regalo, sino la suma de los esfuerzos colectivos de quienes se arriesgaron a levantar la voz, exigiendo derechos para los sectores que históricamente han sido vulnerables.
En una primera fase se exigía el derecho a la educación y a los derechos políticos, sociales y económicos, y es gracias a ellas que se ha avanzado en la obtención de la igualdad y el respeto hacia estos derechos humanos.
Un momento único puede iniciar una revolución, las acciones colectivas pueden transformar las leyes, la creatividad puede cambiar actitudes y un invento puede alterar el curso de la historia. Paso a paso se impulsa el movimiento de las mujeres, incluso ante las adversidades (ONU Mujeres).
Y hablando de mujeres revolucionarias, se encuentra Olympe de Gouges, escritora y filósofa política francesa, la primera mujer ilustrada en alzar la voz. En 1791 publicó la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, un artículo en el que reivindicaba que las mujeres pudieran tener los mismos derechos civiles que los hombres. De Gouges sostuvo que las mujeres tenían derecho a ser llevadas al cadalso y, del mismo modo, derecho a subir a la tribuna. Pero no todos estuvieron conformes con su petición y esto terminó con su vida, siendo guillotinada en 1793 (fuente: El País).
Por su parte, el estudio más completo sobre la condición de la mujer llegó en 1949, cuando la filósofa francesa Simone de Beauvoir publicó El segundo sexo. En su ensayo, de Beauvoir defendía que no hay nada biológico que justifique los roles de género, sino que estos se van creando a medida que las personas cumplen con una serie de roles asociados a su sexo. Ella lo resumía así: “no se nace mujer, se llega a serlo”.
Con todo ello, y después de la Segunda Guerra Mundial, en 1981 entró en vigor la convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (también conocida por sus siglas en inglés, CEDAW), el tratado internacional más exhaustivo para proteger los derechos humanos de la mujer, conocido también como el principal instrumento que protege la vida y los derechos de las mujeres (fuente: Al Día Noticias).
Si bien es cierto que se ha avanzado mucho en la generación de políticas públicas que promuevan la equidad, la igualdad, el acceso a los servicios y sobre todo a tener una vida libre de violencia, aún queda mucho por hacer: tenemos retos como la prevención del embarazo adolescente, la trata de mujeres, la venta de niñas, la mutilación femenina, el acceso a la información y el que las instituciones cuenten con los recursos humanos y materiales suficientes para dar atención oportuna a las situaciones que viven las mujeres.
Actualmente, nos corresponde a esta nueva generación la lucha por la violencia de género, la brecha salarial o los techos de cristal, las dobles jornadas laborales, la reeducación social y el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, temas que están en el centro del debate.
Pese a los grandes avances logrados por el feminismo, al día de hoy aún no se ha alcanzado la plena igualdad entre hombres y mujeres. Por eso el movimiento feminista continúa luchando: aún queda mucho camino por recorrer.
Bibliografía
- https://historia.nationalgeographic.com.es/a/breve-historia-feminismo-fechas-nombres-clave_17778
- https://interactive.unwomen.org/multimedia/timeline/womenunite/es/index.html#/1980
- https://historia.nationalgeographic.com.es/a/origen-historico-marzo-como-dia-internacional-mujer_12468
- Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer