Nueva Escuela Mexicana, ¿más de lo mismo?

Sin duda que el título de este artículo despierta suspicacias, y sin duda también existe quien piensa que la reforma educativa de 2019 es solo un acto circunstancial por el cambio de gobierno, lo que ha derivado en algunas frases como: ¡Es lo mismo, solo cambian los términos¡; ¡Y otra vez, entra un nuevo gobierno y cambia lo que ya hay! ¡Aún no dominamos lo que tenemos y ya nos cambiaron las formas de trabajar, por eso no mejora la educación!.. Y así seguramente hemos escuchado otras frases similares.

Y qué decir de la ofensiva que el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana ha recibido por parte de algunos comunicadores y por parte de algún segmento del mismo magisterio, de la clase política y de la sociedad, mencionando, por ejemplo, que este modelo desaparece o minimiza el estudio de las matemáticas y de otras asignaturas…

¡Nada más alejado de la realidad!

La importancia de opinar y de criticar es indiscutible, toca ahora asumir la responsabilidad de informarnos y de fundamentar nuestras opiniones, por lo que vamos a iniciar por el principio, en términos legales y jurídicos la reforma educativa del 2019 sienta las bases del modelo educativo llamado Nueva Escuela Mexicana (NEM), de tal manera que las reformas al artículo 3º Constitucional marcan cambios muy significativos, alejándose de las políticas neoliberales y acercándose a políticas nacionalistas y latinoamericanas, dándole un enfoque humanista, inclusivo, integral, de excelencia, entre otros, a la NEM. Resalta también la desaparición del Instituto Nacional de Evaluación Educativa y la aparición de la Ley del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, con una figura organizativa y operativa llamada USICAMM (y que en este momento se está preparando su desaparición).

En lo que respecta al aspecto filosófico se encuentran cambios muy profundos y significativos en la formación del tipo de ciudadano que el país requiere, como consecuencia del rompimiento con el neoliberalismo; se presentan ahora rasgos específicos en el perfil de egreso de los estudiantes, en el caso de educación básica, estos rasgos son:

  • Reconocen que son ciudadanas y ciudadanos que pueden ejercer su derecho a una vida digna, a decidir sobre su cuerpo, a construir su identidad personal y colectiva.
  • Viven, reconocen y valoran la diversidad étnica, cultural, lingüística, sexual, política, social y de género del país.
  • Reconocen que mujeres y hombres son personas que gozan de los mismos derechos.
  • Valoran sus potencialidades cognitivas, físicas y afectivas.
  • Desarrollan una forma de pensar propia.
  • Se perciben a sí mismas y a sí mismos como parte de la naturaleza.
  • Interpretan fenómenos, hechos y situaciones históricas, culturales, naturales y sociales.
  • Interactúan en procesos de diálogo con respeto y aprecio a la diversidad de capacidades, características, condiciones, necesidades, intereses y visiones al trabajar de manera cooperativa.
  • Intercambian ideas, cosmovisiones y perspectivas mediante distintos lenguajes, con el fin de establecer acuerdos en los que se respeten las ideas propias y las de otras y otros.
  • Desarrollan el pensamiento crítico.

Ante estos 10 rasgos del perfil de egreso, se requería entonces una profunda reforma pedagógica y didáctica, por lo que, en este modelo educativo de la NEM, se aprecian cambios epistemológicos importantes, es decir, la forma en cómo se genera el conocimiento se torna ahora hacia las epistemologías del sur, como un enfoque teórico desarrollado principalmente por el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, buscando cuestionar y superar las formas de conocimiento dominantes, influenciadas por el eurocentrismo y el colonialismo. En su lugar, promueve el reconocimiento y la valorización de los saberes locales, indígenas y populares, que han sido históricamente marginados o ignorados. Su objetivo principal es construir un conocimiento más inclusivo, equitativo, humano y plural, que respete la diversidad cultural y fomente la justicia social. Este enfoque es especialmente relevante en contextos de lucha por la emancipación social y la descolonización del pensamiento… Muy distante de lo planteado por el anterior modelo del enfoque por competencias y de los aprendizajes clave.

Ahora bien, y cerrando este artículo de opinión, encontramos al eje didáctico, que también marca una brecha importante entre el ejercicio docente del anterior modelo educativo y del Plan y Programas 2022, encontrando en este último la necesidad de que el docente, antes de realizar su planeamiento didáctico, realice un codiseño, entendiendo este codiseño como un enfoque colaborativo que busca integrar diferentes perspectivas y conocimientos en el desarrollo de proyectos o programas de estudio y de trabajo docente. En la NEM, estos “planos del codiseño” suelen referirse a las etapas o niveles en los que se estructura este proceso. Estos pasos son: el Análisis o problematización del contexto, la Integración y el Codiseño de contenidos.

Antes estos pasos del codiseño, y una vez definida la planeación didáctica, se incorporan a la práctica docente y a la planeación misma, 4 propuestas metodológicas llamadas metodologías sociocríticas, entendidas como enfoques de investigación y acción que buscan transformar la realidad social desde una perspectiva crítica y emancipadora. Con estas metodologías se busca desarrollar la participación activa de todos los involucrados en el proceso educativo y generar procesos de reflexión crítica, identificando y cuestionando las estructuras de poder, las ideologías dominantes y las desigualdades presentes en la sociedad y en su contexto inmediato. Buscan también la Transformación social, generando cambios concretos que beneficien a las comunidades y promuevan la equidad, la justicia social, la inclusión, la libertad y la emancipación, entre otras cosas.

Estas metodologías sociocríticas son: El aprendizaje basado en proyectos comunitarios, El aprendizaje por indagación (STEAM o el uso de la ciencia, la tecnología, la ingeniería, el arte y las matemáticas), el aprendizaje basado en problemas y por último el aprendizaje servicio. Estas metodologías se sugieren en su aplicación en los 4 campos formativos que aparecen en la NEM, y que en el mismo orden de aparición son: Lenguajes, Saberes y Pensamiento Científico, Ética, Naturaleza y Sociedades y De lo Humano a lo Comunitario.

Por último y para cerrar esta aportación, se mencionan dos elementos sustanciales en el modelo educativo de la Nueva Escuela Mexicana: el primero de ellos es la importancia que tiene la planeación interdisciplinaria, que busca integrar y sumar la aportaciones teórico conceptuales de las diferentes disciplinas, anteriormente identificadas como asignaturas o materias de estudio; y por otro lado, la importancia de que el docente realmente aplique una Evaluación Formativa… Donde los rasgos y resultado del aprendizaje sean observados mayormente desde un enfoque cualitativo más que cuantitativo… Pero estos dos temas merecen su atención por aparte dada su importancia y relevancia.

Y entonces: ¿Seguirán pensando que es más de lo mismo?

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