La política de Donald Trump hacia Latinoamérica ha generado preocupación en la región. Su enfoque en la intervención en Venezuela y el control del crudo venezolano ha demostrado una falta de habilidad para la negociación política y un desprecio por los tratados económicos internacionales.
La toma del control del crudo venezolano y el corte del flujo de petróleo a Cuba sin previo aviso ni negociación ha enviado un mensaje claro a la región: Estados Unidos está dispuesto a utilizar su poder para proteger sus intereses.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha manifestado su postura clara en proteger la soberanía de México y de otros países de la región. Su mensaje “los únicos que pueden decidir sobre el destino cubano son los cubanos” refleja la posición de México en contra de la intervención extranjera.
La situación en Venezuela, Cuba, Colombia y Groenlandia muestra un patrón de presión económica coercitiva por parte de Estados Unidos. La presidenta Sheinbaum está dispuesta a negociar y ser un puente financiero entre los países de Latinoamérica y Norteamérica, pero sin comprometer la soberanía de México.
La actitud de Donald Trump es un ejemplo de colonialismo y debe ser condenada. La región debe unirse para proteger su soberanía y rechazar la intervención extranjera.
Latinoamérica libre de la intervención extranjera, es hora de que la región se una para defender su soberanía y rechazar la intervención extranjera. La presidenta Sheinbaum ha dado un ejemplo claro de cómo hacerlo.
Sofia Mendoza Bermúdez

Al final del día, lo que ocurre en Venezuela nos recuerda que la democracia es un organismo vivo y frágil. En México, nos toca aprender de las barbas del vecino: la polarización extrema y el desmantelamiento de las instituciones solo conducen a callejones sin salida donde la única “solución” termina siendo traumática. Que esta coyuntura nos sirva para valorar lo que tenemos y para entender que, en el siglo XXI, la verdadera soberanía reside en el poder del voto libre, no en el calibre de las armas.
Abisai Loaeza

“Uinhapikua kaxumbikua ka mitekua uchari ireta purhe intesti uchari sïrhangu / La fuerza y el saber de nuestro pueblo purépecha, es nuestra raíz. “
La fuerza mexicana reside en la unidad de nuestras comunidades indígenas, que tiene capacidad colectiva de hacer retumbar la tierra con dignidad para proteger lo que nos pertenece. Frente a las agresiones que pretendan fragmentar nuestro suelo o comercializar nuestra esencia, alzamos la voz de los pueblos originarios como el cimiento más firme y auténtico de la nación. No somos una pieza en un tratado comercial, somos una cultura viva que, unida, defiende su territorio y su memoria, recordándole al mundo que México es soberano porque su raíz es profunda y su fuerza nace de la comunidad.
Shanit Gerónimo
