Organización, paz y bienestar: la ruta de la Transformación en Michoacán

Consolidar el segundo piso de la Cuarta Transformación pasa necesariamente por fortalecer la organización popular, construir condiciones de paz y garantizar que el bienestar llegue a quienes durante décadas permanecieron al margen de las políticas públicas. Ese fue el eje del mensaje que la diputada con licencia, Fabiola Alanís, llevó a los municipios de Uruapan y Zamora durante una serie de encuentros con militantes, simpatizantes y diversos sectores sociales de Michoacán.

En la Asamblea en Defensa de la Soberanía Nacional realizada en Uruapan, Fabiola Alanís reafirmó su respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y sostuvo que la defensa de la soberanía no puede entenderse únicamente desde una perspectiva territorial o económica, sino también como la capacidad del Estado para garantizar derechos, construir paz y ofrecer oportunidades para las nuevas generaciones.

Frente a representantes sociales, liderazgos comunitarios y productores de la región aguacatera, señaló que la violencia debe enfrentarse mediante una estrategia integral que combine las acciones de seguridad con políticas de prevención social. En ese contexto expresó su solidaridad con la familia de Carlos Manzo y con todas las familias michoacanas que han sufrido los efectos de la violencia, subrayando que cada víctima representa una historia que exige justicia, verdad y atención institucional.

Para Fabiola Alanís, atender las causas estructurales de la inseguridad constituye uno de los principales desafíos en el estado. Por ello destacó que el Plan Michoacán para la Paz y la Justicia impulsado por el Gobierno de México incorpora una visión humanista que privilegia la educación, el desarrollo social y la inversión pública como herramientas fundamentales para prevenir la violencia antes que limitarse a responder a sus consecuencias.

Ese mismo planteamiento fue retomado durante su gira por Zamora, donde afirmó que la Cuarta Transformación atraviesa uno de sus momentos más sólidos gracias a los resultados que comienzan a reflejarse en la vida cotidiana de las familias. En una de las regiones agroexportadoras más importantes del estado, sostuvo que el Plan Michoacán ya genera avances desde su enfoque de atención a las causas para el bienestar social.

Fabiola Alanís destacó que el humanismo mexicano impulsado por el movimiento transformador coloca en el centro a quienes históricamente fueron olvidados por los gobiernos neoliberales. Desde esa perspectiva, afirmó que garantizar el acceso a la educación representa uno de los mayores actos de justicia social, al ofrecer a niñas, niños y jóvenes oportunidades reales para romper los ciclos de pobreza y construir un futuro con mayores posibilidades de desarrollo.

Asimismo, resaltó la recuperación del poder adquisitivo de las y los trabajadores como una de las expresiones más claras del cambio de modelo económico. Recordó que en los últimos ocho años el salario mínimo ha aumentado 154 por ciento, hasta ubicarse en 315 pesos diarios, demostrando que es posible mejorar las condiciones laborales sin comprometer el crecimiento económico ni la estabilidad financiera del país.

La legisladora con licencia sostuvo que estos avances son resultado de un proyecto de nación que hoy tiene continuidad bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum. En ese sentido, expresó su respaldo al segundo piso de la Transformación y afirmó que consolidar los logros alcanzados exige mantener la unidad del movimiento y fortalecer la organización territorial en cada región de Michoacán.

A lo largo de ambos encuentros, el llamado fue constante: cerrar filas en torno al proyecto de transformación, mantener la participación ciudadana y defender los avances construidos durante los últimos años. Para Fabiola Alanís, soberanía, paz, justicia social y bienestar forman parte de una misma agenda política que busca consolidar un modelo de desarrollo con derechos, donde el crecimiento económico vaya de la mano de la reducción de las desigualdades y la construcción de comunidades más seguras.

En un escenario de definiciones para Morena y para el país, el mensaje que emerge desde Uruapan y Zamora apunta hacia una misma dirección: la continuidad de la Transformación dependerá de la capacidad de mantener organizado al movimiento, fortalecer la participación popular y demostrar que la política puede seguir siendo un instrumento para ampliar derechos y mejorar la vida de las mayorías.

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